El mar trepa la costa, se afianza entre las peñas, araña deslumbrante; la herida cárdena del monte resplandece; un puñado de cabras es un rebaño de piedras; el sol pone su huevo de oro y se derrama sobre el mar. Desde lo alto de su morenía una isleña me mira, esbelta catedral vestida de luz. Torres de sal contra los pinos verdes de la orilla surgen las velas blancas de las barcas. La luz crea templos en el mar.----Octavio Paz---
jueves, agosto 31, 2006
Recuerda, una nota al niño que le gustaba. Nota por la que fue reprendida por una maestra asustada. Una apuesta entre dos niños para lograr hacerla su novia... La secundaria, compañeros fresas, adninerados o supuestos adinerados. Niñas rubias de bonita letra y buenas calificaciones. Su grupo de amigas, sin dinero, con regulares calificaciones y ella, la de peor letra. Se enamoró perdidamente de un amigo de sus primos. Duró así como cuatro años. Le hizo la confesión al chico aquél pero éste le saliò con que no podía corresponderle.
En la prepa, tampoco tuvo muchos amigos pero las calificaciones mejoraron sobremanera. Con su primer novio se dio cuenta de que los hombres eran muy hormonales y se alejó de él. En la universidad emigró a otro estado, para respirar nuevos aires. Ahí no hubo novio, ni necesidad de hacerle la plática a ningún chico. Al salir de la universidad se dio cuenta de que había dejado su grupo de amigas allá, en el estado donde había ido a estudiar, y que en su pueblo natal no conocía a nadie. Su vida social se trataba de hacer mal tercio cuando su hermana salía con el novio. Así volvió a encontrar a un amigo de la infancia, uno que hace mucho no veía y que no le hablaba. Uno que fue novio en la primaria de la amiga a la que ella hostigaba por teléfono. Lo invitó a su fiesta de cumpleaños y empezaron a salir. Ella se deslumbró con él. Disfrutaba mucho estar a su lado, ir al cine, tomar un café, comer juntos, pasear... Y otra vez confesó que él le gustaba. No sirvió de nada. Él, aconsejado por mamá, le dijo que no podían szer otra cosa mas que amigos porque no podía ni quería hacerle daño. Patrañas. Después algo sucedió. Hoy se sigue preguntando a ciencia cierta qué fue. Él dejó de devolverle llamadas y contestarle mensajes. Ella se sintió infectada por el peor de los virus. Escuchando pretextos, esperándo salidas que jamás volvieron a ocurrir.
Habría sido por la declaración? En qué se había equivocado? Era una encimosa? Por qué siempre el desdén? Tal vez el problema no surgió en su adolescencia... si no más atrás.
martes, agosto 29, 2006
Discos
Absolution de Muse
Apocalyptica plays Metallica by four cellos
Infame.- Babasónicos
Sesión futura de Lucybell
Once more with feeling.- Placebo
Play.- Moby
Great expectations (soundtrack).- Varios
Stars: The best of the cramberries.- The cranberries
11 episodios sinfónicos.- Cerati
Deben faltarme algunos, pero de momento son los que vienen a mi mente.
¿Cuál es la selección de ustedes?
domingo, agosto 20, 2006
Su único problema
el hada siempre termina enamorándose de sus amigos.
Grave error.
Las alas así no llevan a ninguna parte.
martes, agosto 08, 2006
del poeta fer con h
amigos con derecho y sin derecho de tenerte siempre
y siempre tengo que esperar paciente
el pedazo que me toca de ti...
viernes, julio 21, 2006
Acerca de las ganas de no hacer nada
para no pensar me cuelgo
en el monitor de la computadora.
Duermo con los ojos secos
y me despierto tarde,
envuelta en las mismas sábanas.
Pesa escribir un cuento que exorcice,
leer los cinco libros que deje empezados,
anotar algo en mi diario, quitarme la pijama,
poner en el estéreo uno de mis discos que son doscientos.
Duele saber la fecha exacta en que regresaré a lo otro,
levantarse seis treinta de la mañana,
conducir sin observar,
hablar sin ser escuchada,
caminar por el mismo patio,
ir a sentarse y comer, rodeada de plática embustera
y miradas que no cobijan.
Conformarse y volver. Siempre volver.
Para no recordar me paro en la orilla de la computadora,
extraviada en pláticas ochocientas veces repetidas
y me doy cuenta que mis amigos no usan messenger.
Sólo hay deseos de ir a un concierto,
de escapar a la sierra
de conducir hacia el mar.
Pero mis ojos están secos
y amanecí otra vez
enredada en las mismas sábanas.
miércoles, junio 28, 2006
Naufragio
pero hoy mi corazón se evade
sentado en la orilla
se recrea con la vista
de aguas transparentes
bajo un cielo que de bello
parece lugar común.
Una vez me enamoré
pero hoy mi corazón no puede
se pierde en un paisaje agradable,
con arena fina y sol que ya no quema.
Prefiere esperar, como espera
un naúgrago con los ojos perdidos en el horizonte.
viernes, junio 09, 2006
Rutina
No me gustan los hombres con manos pequeñas y dedos cortos. Los prefiero largos aunque sean delgados. Tengo la idea de que una mano grande siempre abarca más.
En el microbús intento sentarme cerca del chofer para observar cómo toma el volante y de paso, echarle una mirada a los que suben y pagan su pasaje. Una vez que identifico a los de manos grandes no puedo quitarles la vista de encima y me regocijo con su forma de detenerse de los tubos o de rozar un asiento; ya de paso reviso su estatura, color de cabello y vestimenta. Si alguno de ellos baja del camión, mis ojos lo siguen hasta que se pierde en alguna calle o entre la muchedumbre.
Cuando salgo a comprar me fijo en los que me dan el cambio y evito ver a la cara a esos con manos chiquitas. Ha habido ocasiones, en que sintiéndome más osada, le hago plática al de las verduras o a algún carnicero que ya tenga identificado como manigrande y he recurrido a los baños o a los callejones de detrás del tianguis para poder comprobar la extensión de sus dedos entre mis carnes.
También, ya pasado el mediodía, he seguido a aquellos pasajeros poseedores de dedos largos por calles no muy concurridas y he satisfecho mi curiosidad de sentir hasta dónde abarcan. Los dedos ávidos y poco experimentados de los más jóvenes me recuerdan patas de araña que quisieran rozarme las amígdalas, por eso tengo preferencia por los de más de veinte y por los cincuentones que son más diestros para tocar.
Así es mi rutina. Los lugares recurrentes son el mercado y el transporte público. Después regreso a la casa para hacer la comida. Yo casi nunca paso por los niños a la escuela, sólo cuando el director, que sí tiene manos grandes, llega a requerirme por algún reporte de mala conducta. Es Héctor, mi marido, el que pasa por ellos todos los días, llegan y comemos juntos aunque siempre evito verlo a los ojos. Sus manos me chocan.
lunes, junio 05, 2006
- Nada mejor que los brazos de un amigo a quien quieres, le tienes mucha confianza y te gusta (un poquito nada más) envolviendote con el fin de desabrochar tu sostén.
- Nada mejor que comer verdadera pasta italiana en Italia.
- Nada mejor que el hombre que te gusta llevandote en brazos y escribiendo en el parabrisas que te quiere.
- Nada mejor que recibir un beso y sentir como si hubieras triunfado.
- Nada mejor que Cuetzalan, a solas.
- Nada mejor que dormir y levantarte tarde.
- Nada mejor que abrazar a tu hermana después de una semana de no verla y refugiarte en ella después de sentirte asustada y desubicada.
- Nada mejor a que te digan que tus resultados de laboratorio de la cirugía que te hicieron hace poco más de un mes, salieron normales.
- Nada mejor que el mes de junio, porque resulta que siempre coincide con que alguien vuelva a mostrar señales de vida.
- Muy agradables los hombres con piel color de mantequilla y dedos que se funden suaves sobre el pan.
- Muy bueno estar viva después de pastillas para dormir, alcohol, caminar dormida, caer, golpes en la cabeza, un choque muy cercano y dos niñas muertas.
lunes, mayo 29, 2006
martes, mayo 16, 2006
Última voluntad
Que no me cuelguen palabras amargas
sino que digan que fui una mujer
de experiencias agridulces.
Que no vociferen simplemente que cogí,
mejor, que me lanzé en caída libre
mil veces y por decisión propia.
Que no empañen mi recuerdo
diciendo que mis vuelos fueron
erráticos, fútiles y violentos.
¡Qué encomien el experimento
y la valiente supervivencia
de mis alas cristalinas!
domingo, mayo 07, 2006
Pérdida
---Memorias de una geisha---
viernes, mayo 05, 2006
Puente
No confíes en que alguien podrá acompañarte.
Nadie está a tu disposición.
Tenía ganas de aprovechar mi viernes de puente, pero como siempre, no hay con quién. Y ahora si quería que alguien me acompañara.
Otra vez, no.
domingo, abril 23, 2006
En que describe racionalmente los efectos irracionales del amor
Siento un anhelo tirano
por la ocasión a que aspiro
y cuando cerca la miro
yo misma aparto la mano.
Porque si acaso se ofrece
después de tanto desvelo,
la desazona el recelo
o el susto la desvanece.
--Sor Juana Inés de la Cruz--
miércoles, abril 19, 2006
la mecánica inconexa en mi mente,
las cascadas que revientan contra el cerebelo,
los nombres no dichos que revolotean
en mis recovecos.
A ti que sabes de la tierra fértil que deseé,
de las lluvias que espero
y de los desiertos que tengo.
A ti que sabes sin decirte
qué me falta y cómo me siento
te pido me lleves a donde palpitan
tus deseos innombrados,
las caídas de agua de tu mente,
los silencios a los que tal vez
no puse demasiada atención
quiero entender la mecánica invisible
de esto que tenemos y no tenemos
tú y yo.
